- Los recuentos manuales de inventario son propensos a error y a menudo solo se hacen de forma esporádica.
- El seguimiento a nivel de ingrediente ligado a las ventas revela dónde se produce realmente el desperdicio.
- Las alertas automáticas de stock bajo evitan tanto pedir de más como quedarse sin producto.
- Los datos de merma deberían ligarse a platos y procesos de preparación concretos, no quedarse en lo genérico.
Los recuentos manuales son esporádicos y propensos a error
Contar físicamente el inventario consume mucho tiempo, y por eso muchos restaurantes solo lo hacen periódicamente en lugar de de forma continua — y el propio recuento manual es propenso a error, lo que significa que los números con los que trabaja un gerente suelen ser a la vez desactualizados e imprecisos.
Las alertas automáticas evitan ambos extremos
Las alertas automáticas de stock bajo, ajustadas a los patrones de consumo reales en lugar de a un umbral fijo genérico, ayudan a un restaurante a evitar tanto pedir de más (inmovilizando efectivo y arriesgando caducidades) como pedir de menos (quedarse sin producto en pleno servicio, un golpe directo a los ingresos y a la experiencia del cliente).